Crítica de la Sinapsis Colectiva

La sinapsis colectiva (2016), diseñada y desarrollada por Tomás Vega, es una plataforma SMS que permite le creación colaborativa de ficción y poesía. El título de la obra es una metáfora que refleja como la interacción colectiva de los usuarios tiene la capacidad de generar obras de literatura electronica, similar a como los procesos cerebrales son computaciones colectivas de millones de neuronas, una sinapsis colectiva. Esta plataforma está basada en el cadáver exquisito, una técnica utilizada para la creación poética de forma grupal, espontánea y lúdica. La sinapsis colectiva es una iniciativa que busca utilizar las capacidades únicas del ciberespacio para actualizar esta técnica al siglo XXI y así poder revivir su popularidad. Más aún, la interacción vía mensaje de texto permite a los usuarios tomarse un descanso de sus rutinas diarias para contribuir a algo más allá de sí mismos, una comunidad que junta crea arte.

Hasta este momento, la creación literaria se ha concebido como una practica personal, producto de un genio individual que construye para que los demás consumamos. La nueva situación tecnológica ha generado una nueva dimensión de arte, pero lamentablemente pocas obras explotan las herramientas que han salido a flote. Hoy en día, los mensajes de texto son el medio de comunicación más común en el mundo. La sinapsis colectiva intenta aprovecharse de estos nuevos recursos para adaptar el método de escritura y lectura de literatura a una persona del siglo XXI. No hay necesidad de descargar ninguna aplicación, el usuario se registra en línea proveyendo su número telefónico y especificando cuantas veces al día quiere recibir oraciones o versos de otros miembros de la red. Estas sinapsis son recibidas diariamente por los usuarios mediante mensajes de texto, y son respondidas por el mismo medio, minimizando el esfuerzo que los usuarios tienen que hacer para contribuir a la sinapsis colectiva. Es así como este medio permite la colaboración creativa con el fin de generar piezas de arte.

El cadaver exquisito es una técnica única que permite la creación de obras de una naturaleza tan particular que no hubiese podido ser alcanzada de otra forma. Como una perita en este ámbito me enseño, “la ambigüedad es la belleza de las humanidades”. La sinapsis colectiva intenta actualizar este método arcaico al siglo XXI para así disponer una nueva metodología para la creación de literatura electrónica, donde la incertidumbre y la ambigüedad reinan.

El usuario, al suscribirse a la sinapsis colectiva, se compromete a responder a las sinapsis un número determinado de veces al día. Cada vez que el usuario participa en el proceso, éste se toma un receso creativo de su rutina diaria para contribuir al arte. La sinapsis colectiva no sólo busca catalizar la producción de literatura electrónica, sino también habilitar escapes creativos diarios para los miembros de la comunidad.

Este semestre ha sido el nacimiento de la sinapsis colectiva. A pesar de que la clase de literatura electrónica, donde se concibió esta pieza, ha llegado a su fin, éste es solo el comienzo de la iniciativa. Hay mucho que pensar acerca de la dinámica de la interacción y el objetivo artístico de esta plataforma. Por el momento, la forma en la que se interactúa en este sistema es muy abierta. El uso de hashtags permite seguir historias independientes de comienzo a fin, pero si más hashtags son introducidos, las narrativas se bifurcarán. Otra forma de bifurcar las tramas es mandando una sinapsis a múltiples personas, cada una de éstas continuando la narrativa de una forma única. Estás técnicas introducen un elemento de multicursalidad al sistema, expandiendo el cadaver exquisito más allá de su forma tradicional. De esta forma, la sinapsis colectiva funciona como esqueleto, como marco y como motor que permite que dentro de ella se creen obras que pueden desembocar en otras obras, que se dividen en tramas paralelas, o que simplemente mueren.

La experiencia de la sinapsis colectiva no es solamente la creación del cadaver, sino también la lectura. Por el momento la única forma en la que las piezas pueden ser recorridas es mediante el uso de Twitter. Sería muy interesante explorar una experiencia de lectura inmersiva utilizando gafas de realidad virtual. Al lector se le presentaría una red de oraciones unidas por los hashtags que representan las diferentes narrativas. Un camino sería elegido aleatoriamente para el lector si hubiera alguna bifurcación en la trama. Una vez una rama fuera escogida, la otra moriría, de manera similar a como las sinapsis en el cerebro son podadas, un proceso mejor conocido como depresión sináptica a largo plazo. Las ramas escogidas son sometidas al aprendizaje hebbiano, siendo potenciadas e incrementando las probabilidades de ser escogidas en la siguiente lectura de la pieza.

La sinapsis colectiva busca explotar las capacidades de la nueva situación tecnológica para poder permitir la creación colaborativa de literatura electrónica. La interacción innata dentro de esta plataforma facilita la producción de piezas sumamente abstractas y ambiguas. Estas características hacen de la sinapsis colectiva una nueva metodología que rompe muchos de los esquemas de la forma en la que la literatura es compuesta. Más aún, la sinapsis colectiva habilita escapes creativos y únicos diariamente para los miembros de la comunidad. Ésta recién ha nacido, y hay mucho que explorar aún no sólo en el proceso de escritura sino también de lectura. ¡Espero que en los siguientes años esta plataforma se convierta en el catalizador de muchas obras de literatura electrónica!